¿Puede el Neurofeedback reducir el Estrés?

¿Puede el Neurofeedback reducir el Estrés?

La respuesta es Sí puede! y puede hacerlo de dos maneras:

1. Puede ayudar a aliviar los síntomas del estrés.
2. Puede entrenar al cerebro para que lidie mejor con el estrés y evite los síntomas.

Como el estrés no es medido directamente los investigadores no estudian el impacto directo de Neurofeedback en el estrés, ellos han estudiado el impacto del Neurofeedback en los muchos síntomas y causas de estrés que pueden ser medidos. Por ejemplo el primer estudio que se hizo sobre reducir Ansiedad con Neurofeedback fue publicado en 1978: Hardt, J. V., and Kamiya, J. (1978). En personas con altos niveles de ansiedad estos niveles se reducen a través de retroalimentación electroencefalográfica. Ciencia, 201, 79-81. Este artículo consideró varios estudios sobre el tratamiento con Neurofeedback para la Ansiedad y la Depresión y encontró un apoyo a la investigación “particularmente positivo para el tratamiento de los trastornos de ansiedad”: Hammond, D. Corydon. “Tratamiento con Neurofeedback de la depresión y la ansiedad” Diario del Desarrollo Adulto. 12.2-3 (2005): 131-137.

Qué es el Estrés?
Estrés es un término común utilizado en nuestra ocupada sociedad actual y lo que mejor lo describe es como las personas se sienten y responden cuando tienen que lidiar con retos y presiones. El estrés puede ser experimentado dentro de las relaciones, en el colegio o trabajo y cuando se está lidiando con cuestiones de salud o financieras. Las respuestas al estrés varían enormemente; para algunas personas pueden tener un efecto motivador y hará que él o ella trabajen más duro y más enfocado. En otras personas el estrés puede limitar su concentración y podrá cometer errores. Para algunos puede causar consecuencias más severas. Este “estrés malo” puede causar “angustia”. El estrés es la producción excesiva de “hormonas del estrés”. Cuando experimentamos presión, el sistema nervioso central se activa, lo que permite al cuerpo producir hormonas de estrés como parte de una respuesta natural “respuesta de lucha o escape” diseñada para preparar a nuestro cuerpo mental y físicamente para el peligro. Normalmente, el nivel de hormonas de estrés se estabilizara de nuevo, cuando el evento desaparece, pero cuando estamos sometidos a esa presión de manera persistente o cuando esa presión es muy alta para lidiar con ella, los niveles de hormonas de estrés se mantienen altos, generando varios síntomas físicos y mentales. En esas situaciones, el estrés por ejemplo, puede tener un gran impacto en los sentimientos, pensamientos, conductas, así como también influenciar en su apetito y en sus patrones de sueño. Un punto importante es que lo que nos hace estresarnos difiere de una persona a la otra y ese estrés es un problema cuando un individuo percibe que lo que se le exige es más de lo que él puede manejar.

Síntomas de Estrés
Los síntomas de estrés en una persona u otra serán experimentados de manera diferentes. Es importante identificar temprano los síntomas de estrés porque cuando estos no son tratados, el estrés puede causar (más) problemas severos en la salud mental y física. Síntomas asociados al estrés pueden ser cognitivos, emocionales, físicos y conductuales.

 

Síntomas Cognitivos Síntomas Emocionales Síntomas Físicos Conducta
Problemas de Memoria Cambios de estado de ánimo Dolores y achaques Comer más o menos
Imposibilidad de concentrarse Irritabilidad o mal genio Diarrea o constipación Dormir mucho o muy poco
Juicio pobre Agitación, imposibilidad de relajarse Aumentan los deseos de orinar Aislamiento de otros
Enfoque o pensamientos negativos Sentirse abrumado Indigestión Procrastinar o descuidar responsabilidades
Pensamientos ansiosos o acelerados Sentimiento de soledad y aislamiento Cambios de niveles de glucosa en sangre Uso de alcohol, cigarrillos, o drogas para relajarse
Preocupación constante Depresión e infelicidad en general Nausea, mareos Hábitos nerviosos (comerse las uñas)

 

Tratamientos para el Estrés
El primer paso en el tratamiento del estrés es la prevención, aprender a leer los signos que indican que vamos a estresarnos y aprender a auto controlarlo. Las opciones que tenemos consisten en técnicas de relajación, hablar con alguien, hacer ejercicio. Cuando el estrés persiste a pesar de haber aplicado estas “opciones” básicas, los grupos de manejo de estrés, el asesoramiento o la Terapia Cognitiva Conductual son muy recomendados. En caso de que haya problemas de salud más severos, pudiera considerarse la prescripción de medicamentos.

Estrés y Neurofeedback
Otra opción para reducir el estrés es Neurofeeedback. Se ha comprobado que el entrenamiento con Neurofeedback ayuda mucho con el estrés, especialmente desde que el Sistema nervioso central – el cual le permite al cuerpo producir hormonas de estrés – es entrenado para que lidie mejor con diferentes exigencias para evitarlo. Esto es diferente a manejar el estrés o el uso de medicamentos, los cuales suprimen los síntomas. Con Neurofeedback el Sistema nervioso central puede ser estabilizado. Adicionalmente, la agitación causada por el estrés puede ser reducida y el auto control puede aumentarse. Esto disminuirá los sentimientos de ansiedad y rabia y mejorará la autoestima, mejorarán además la concentración y las habilidades de organización.

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