¿Qué es y cómo detectar el Trastorno de Déficit de atención e Hiperactividad (TDA-H)?

En una era de niños sobre estimulados, es muy sencillo confundir el TDA-H, con un niño malcriado. Escucho constantemente que llaman hiperactivos a los niños que ríen, corren, juegan, saltan sobre la cama, etc., es decir, a niños que simplemente son niños. Es por ello que he decidido dedicar este artículo, a aquellos niños y padres de familia que son fieles acompañantes de este trastorno.

Primeramente, el TDA-H engloba tres problemas, trastorno por déficit de atención, trastorno por hiperactividad y la combinación de ambos; y en mucha ocasiones acompañado por impulsividad y agresividad.

El TDA-H, es un complejo síndrome de origen neurológico, que afecta la conducta y los procesos normales de aprendizaje. En otras palabras el TDA-H viene a ser el resultado de una deficiencia biológica, consistente en una alteración funcional de las estructuras cerebrales responsables de la regulación de la conducta, la cuales no consiguen proporcionar un nivel de activación suficiente para el procesamiento de la información.

En palabras simples, el déficit de atención se presenta cuando el niño es incapaz de mantener la atención y concentración en actividades o tareas sencillas, o bien se distrae con facilidad; como por ejemplo, al realizar la tarea escolar, al ver televisión, al jugar el mismo juego por tiempos prolongados, etc. En el caso de un niño con hiperactividad, es más sencillo de diagnosticar, ya que es un niño que requiere constante movimiento, no solo cuando está jugando, si no también se presenta en situaciones en la que no requiere movimiento como estar atendiendo la clase escolar; aunque no necesariamente son niños con bajas calificaciones.

Las principales características de los niños con TDA-H, se dividen en 5 bloques vitales:

Área cognitiva

Se distrae o pierde la concentración fácilmente.
Su atención es limitada.
No presta mucha atención a las otras personas.
No acaba casi nunca sus tareas.
Pareciera que vive en otro planeta.
Área afectiva/emocional

Niega sus errores o evade su responsabilidad.
Su estado de ánimo suele ser muy cambiante y repentino.
Exige demasiada atención y se molesta si esa atención es para alguien más.
Puede presentarse falta de seguridad en su mismo.
Requiere de ayuda constante por parte de los demás.
Puede llegar a ser impulsivo e irritante.
Habilidades Sociales

Su conducta molesta a los demás.
Le gustan mucho trabajo las actividades en equipo.
No le interesa seguir reglas establecidas.
Acepta de mala gana las indicaciones de sus profesores y/o padres.
No sigue órdenes.
Es descuidado con sus pertenencias
Área Motora

Hay un excesivo movimiento e inestabilidad motriz.
Exige respuestas inmediatas.
Le cuesta trabajo relajarse.
Aprendizaje

Dificultad en el aprendizaje
Lento en el trabajo.
Para poder realizar un adecuado diagnóstico psicopedagógico a un niño con TDA-H, es importante tener en cuenta ciertas normas y lineamientos, entre los que destacan:

Los síntomas aparecen antes de los 7 años de edad.
Los síntomas se presentan, al menos, durante 6 meses.
Los síntomas no son debidos a otro trastorno.
Ya que los síntomas varían, se debe tener en consideración a los padres, profesores y terapeuta clínico.
Si al leer la información anterior, identificaste a tu hijo, sobrino, primito, etc., es momento realizar una evaluación profesional.

El TDA-H, no es algo a lo que los padres deban de temerle. Con la preparación adecuada, el tratamiento adecuado y paciencia, es posible que un niño con TDA-H, no solo tenga una vida normal, si no inclusive extraordinaria. Estoy consciente de que no es fácil, pero cuando la determinación se combina con el amor, no existen límites.

Fuente: omnia.com.mx

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